El fisioterapeuta puede elaborar un plan basado en las necesidades de los músculos del suelo pélvico. También puede explicarle cómo interactúan la vejiga, el intestino y el suelo pélvico.
Ejercicios para los músculos del suelo pélvico
Los ejercicios para los músculos del suelo pélvico son un tratamiento clave. En el caso de los músculos débiles, suelen consistir en contraer y mantener la contracción (lo que a veces se conoce como ejercicios de Kegel) y, a continuación, relajar completamente. También es posible que le enseñen ejercicios para la zona lumbar, el abdomen y la cadera. En el caso de los músculos demasiado tensos, es posible que le enseñen técnicas de relajación. Estas técnicas se centran en relajar y estirar, en lugar de contraer.
Es posible que el fisioterapeuta compruebe si está utilizando los músculos adecuados. Muchas personas tensan los músculos adyacentes sin darse cuenta. Además, se le indicarán ejercicios para realizar en casa entre sesiones.
Biorretroalimentación
La biorretroalimentación utiliza sensores conectados a un dispositivo que muestra la actividad muscular. Esto le permite saber si está tensando o relajando los músculos adecuados mientras hace ejercicio. Puede ayudarle tanto a alcanzar sus objetivos de fuerza como de relajación.
Estimulación eléctrica
La estimulación eléctrica envía una leve corriente a través de unos parches con electrodos o de una pequeña sonda situada cerca del suelo pélvico. Dependiendo de cómo se utilice, la estimulación eléctrica puede ayudar a tonificar los músculos débiles o a relajar los músculos tensos. La mayoría de las personas no sienten dolor o solo una ligera molestia.
Estimulación del nervio tibial
La estimulación del nervio tibial se realiza mediante una aguja fina (percutánea) o un electrodo adhesivo (transcutáneo) que se coloca cerca del tobillo. La aguja o el electrodo envían impulsos eléctricos suaves a lo largo del nervio tibial. Este nervio se conecta con los nervios que controlan la vejiga y el suelo pélvico. Se utiliza con mayor frecuencia para tratar la vejiga hiperactiva y la necesidad repentina e intensa de orinar.
Fisioterapia manual
La fisioterapia manual consiste en técnicas prácticas para relajar los músculos tensos y el tejido conjuntivo. El fisioterapeuta puede tratar el abdomen, las caderas, la zona lumbar y la parte interna de los muslos. También puede emplear técnicas internas leves para relajar los músculos situados en las capas más profundas de la pelvis.
Tratamiento con dilatadores
El tratamiento con dilatadores puede indicarse para el dolor pélvico o el vaginismo, que consiste en espasmos musculares. Estos pueden hacer que la penetración vaginal resulte dolorosa. Se pueden utilizar dispositivos lisos con forma de tubo, disponibles en varios tamaños, para distender gradualmente los músculos vaginales a lo largo del tiempo.